LA ÉPICA LATINA: VIRGILIO Y LUCANO
Las palabras que aparecen en los primeros versos de La Eneida: Canto las hazañas y al
héroe...definen el objetivo de la poesía épica. Gracias a él, el género épico constituye una de las
primeras manifestaciones literarias de los pueblos, pues éstos sienten la necesidad de narrar las
hazañas de sus antepasados a quienes suelen idealizar.
El pueblo romano no fue una excepción, inmerso desde un principio en un proceso de
conquistas para extender su dominio, siempre admiró a sus antepasados, a los que rindió culto. Por
eso, aunque en Roma, debido a la influencia griega, surgieron a la vez el género épico y el lírico, el
primero alcanzó un desarrollo mayor y más temprano, al adaptarse mejor al carácter de este pueblo.
Un poema épico es un poema narrativo extenso, en estilo elevado, que cuenta las hazañas y
aventuras de héroes sobrehumanos. El héroe, cuya cualidad principal es su sentido del honor, es
superior a los demás hombres por su fuerza y coraje. El tema central de la épica, con raíces en la
tradición oral y representado generalmente con acompañamiento musical, está relacionado con el
mito, la leyenda y el cuento popular. La acción se desarrolla en una época heroica del pasado que es
incorporada a la propia historia antigua con el fin de exaltarla y engrandecerla. Los componentes
esenciales de la épica son los viajes difíciles, las batallas, los dioses, lo sobrenatural y lo mágico.
II.- PRIMEROS AUTORES Y OBRAS.
La épica latina se habría desarrollado de otra manera si no hubiera recibido la influencia
griega. Ésta llegó primero a través de la Odussia de Livio Andronico en el siglo III a. C., versión
latina de la Odisea de Homero en versos saturnios. A finales del siglo III a. C. Nevio intentó crear
una obra original mediante una composición en versos saturnios sobre las Guerras Púnicas, Bellum
Punicum.
Ennio, a principios del siglo II a.C., inició la técnica innovadora en la épica latina con
respecto a la griega, pues adoptó para la épica latina la misma forma de la griega, el verso
hexámetro dactílico, pero no los mismos contenidos. No se limitó a traducir las obras griegas,
introdujo temas romanos. De este modo, la épica latina contó enseguida con una obra de gran
1importancia en dieciocho libros, Annales (Los Anales):
No obstante, el desarrollo del género llegó con autores posteriores entre los que destacaron
Virgilio y Lucano.
Novela
La novela griega fue un género menor cultivado tardíamente. En Grecia destacó Longo (s. II d. C.) con Dafnis y Cloe.
En Roma Petronio con su Satiricón (s. I d. C.) y Apuleyo con su Asno de oro (s II d. C.). Aunque fue un género menor tuvo una gran influencia en la posteridad.
En Roma, siguiendo los modelos de la Atenas clásica, la oratoria adquiere una enorme importancia. Teorizan sobre ella Cicerón (s. I a. C.) en sus obras El orador, Sobre el orador, además de componer una gran cantidad de discursos. Un siglo después en Calahorra nace Quintiliano que compone su Instrucción del orador que es una obra de carácter pedagógico sobre la retórica, uno de los pilares de la educación del Romano. El último gran tratadista es Tácito, el historiador de principios del s. II d. C. , que compone el Diálogo de los oradores.
0 comentarios:
Publicar un comentario